Una suscripción con doble opt-in es un registro en dos pasos: la persona escribe su email en tu formulario y después lo confirma haciendo clic en un enlace del correo que le envías. Solo tras ese clic se añade a tu lista. La confirmación demuestra que la dirección existe, que su dueño quería tus emails y te deja un registro fechado del consentimiento.
Cómo funciona una suscripción con doble opt-in
- Un visitante rellena tu formulario y ve un mensaje de «revisa tu bandeja de entrada».
- Mailpro envía un email de confirmación automático con un enlace único.
- El visitante hace clic y pasa a ser suscriptor activo. Las direcciones que nunca se confirman no reciben tus campañas.
¿Cómo es un email de confirmación de doble opt-in?
Corto, sencillo y centrado en un solo botón. Un ejemplo que funciona:
Asunto: Confirma tu suscripción
Texto: Hola, has pedido recibir la newsletter de Acme: un email a la semana con novedades y ofertas. Haz clic abajo para confirmar. Si no has sido tú, ignora este mensaje y no volverás a saber de nosotros.
Botón: Sí, quiero suscribirme
Di qué ha pedido y con qué frecuencia lo recibirá, usa el mismo nombre de remitente que en tu web y evita imágenes y promociones para que llegue a la bandeja de entrada en segundos. Para montarlo paso a paso, consulta cómo configurar el doble opt-in en Mailpro. Si buscas más ideas de redacción, mira estos 10 ejemplos de emails de opt-in.
Mailpro envía este email de confirmación por ti y guarda un registro de cada confirmación: descubre la suscripción con doble opt-in de Mailpro.
¿Es obligatorio el doble opt-in?
Normalmente no de forma explícita. El RGPD te obliga a poder demostrar que cada suscriptor dio su consentimiento, y el clic de confirmación es la forma más sencilla de hacerlo. En Alemania, los tribunales consideran el doble opt-in el estándar esperado para las newsletters. La ley estadounidense CAN-SPAM no exige ningún opt-in, solo un enlace de baja que funcione. Por eso el doble opt-in es la opción más segura para cualquier lista con contactos en la UE.
¿Merece la pena el doble opt-in?
Para la mayoría de las listas, sí. Pierdes los registros que nunca hacen clic, pero son sobre todo errores de tecleo, bots y personas que nunca iban a leer tus emails. Lo que queda es una lista con menos rebotes y menos quejas de spam, algo clave desde que Gmail y Yahoo rechazan a los remitentes masivos cuya tasa de quejas supera el 0,3 %. Tienes la comparación completa en opt-in simple vs doble opt-in y en nuestro artículo sobre las ventajas del doble opt-in. Para una definición breve, consulta el doble opt-in en nuestro glosario.
Cuando alguien confirme, envíale un email de bienvenida enseguida: el primer email después de una suscripción es el que más gente abre. Nuestras plantillas de email de bienvenida gratis ofrecen 12 diseños listos para saludar a nuevos suscriptores y clientes, y cada una puede enviarse automáticamente.
Mailpro y el doble opt-in
Más allá del clic de confirmación — una lista que sigue llegando a la bandeja de entrada
Mailpro está alojado en Suiza, pensado para el RGPD, y pagas por los emails que envías, no por los contactos que guardas.