La tasa de rebote (bounce rate) es el porcentaje de mensajes de una campaña de email que no se pudieron entregar en la bandeja de entrada del destinatario. Es una de las métricas centrales de entregabilidad: una tasa de rebote alta señala problemas de calidad de la lista, reputación del remitente o autenticación, y afecta directamente cómo los proveedores tratan tus envíos siguientes. La fórmula es simple — rebotes divididos entre mensajes enviados, por 100.
Cómo funciona la tasa de rebote en la práctica. Los rebotes se dividen en dos categorías. Un hard bounce es un fallo permanente — la dirección no existe o el dominio es inválido — y no debería volver a recibir correo. Un soft bounce es temporal — buzón lleno, servidor caído, greylisting — y puede tener éxito al reintentar. Los remitentes sanos apuntan a una tasa de rebote total por debajo del 2 %; por encima del 5 %, los proveedores empiezan a bloquear tu IP y tu dominio.
Por qué la tasa de rebote importa para los remitentes. La tasa de rebote es uno de los primeros números que Gmail, Yahoo y Microsoft revisan al decidir si tu campaña llega a la bandeja, al spam o a ninguna parte. Mantenerla baja protege tu reputación, tus métricas de engagement y tu dominio — por eso la higiene de lista, el doble opt-in y la supresión automática de hard bounces no son negociables en un programa de email serio.
Mailpro y la tasa de rebote
Rebotes detectados y suprimidos automáticamente
Mailpro monitoriza cada envío, separa hard de soft bounces y elimina los fallos permanentes de tu lista — tu reputación se mantiene limpia y tu próxima campaña llega a la bandeja.