Enviar un email es fácil. Enviar miles a la vez sin acabar en spam, sin entrar en listas negras y sin quemar la reputación de tu remitente es otra historia. Aquí está el manual.
1. Usa una plataforma de envíos masivos real
Gmail, Outlook y Office 365 limitan el volumen saliente a unos 500 - 2.000 emails por día. Por encima necesitas un servicio SMTP/envío masivo con infraestructura de entregabilidad propia.
2. Autentica tu dominio
- SPF autoriza tus IP de envío.
- DKIM firma cada mensaje.
- DMARC alinea ambos y dice a los receptores qué hacer si fallan.
3. Calienta IP nuevas de forma gradual
Si usas una IP dedicada, sube de unos cientos de envíos al día hasta tu volumen completo en 2 - 4 semanas. Los arranques en frío activan bloqueos.
4. Segmenta y personaliza
Envía primero a contactos activos. Segmenta por comportamiento, origen o etiqueta — tendrás más aperturas y menos quejas.
5. Limita el ritmo, vigila, ajusta
Usa Mailpro para limitar el ritmo de envío por ISP y vigilar aperturas, rebotes y quejas en tiempo real. Para la campaña si las quejas superan el 0,3%.
Envía millones — no quizás
Mailpro gestiona autenticación, rotación de IP y throttling automáticamente. Abre una cuenta gratuita
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