Un píxel de seguimiento es una imagen diminuta, normalmente invisible —a menudo transparente de 1x1—, incrustada en un email o una página web. Cuando el cliente de correo del destinatario carga la imagen desde el servidor del remitente, esa petición se registra como una "apertura". Los píxeles de seguimiento son la forma en que la mayoría de las herramientas miden la tasa de apertura.
Cómo funciona un píxel de seguimiento
El píxel se añade como una imagen que apunta a una URL única para ese mensaje y ese destinatario. Cuando el email se muestra y las imágenes se cargan, el servidor registra la petición —con fecha y hora y, a menudo, datos de dispositivo o ubicación— y cuenta una apertura. Como depende de que las imágenes se carguen, un píxel de seguimiento no ve las aperturas si el destinatario bloquea las imágenes, y puede contar de más cuando un sistema las precarga. La Protección de Privacidad de Apple Mail (MPP) hace exactamente eso, por lo que la tasa de apertura por sí sola es hoy menos fiable.
Por qué importa el píxel de seguimiento
Los píxeles de seguimiento siguen impulsando los informes de apertura, la puntuación de interacción y los análisis de hora de envío, pero conviene leerlos junto a los datos de clics: los clics los registra el seguimiento de enlaces, no el píxel, y son más difíciles de inflar. Combina ambos para una imagen más completa y añádeles un mapa de calor y la tasa de clics. Descubre cómo se rastrean las aperturas, consulta las estadísticas de emails abiertos o explora el análisis de clics.
Mailpro y la analítica
Aperturas, clics y mapas de calor en tiempo real
Mailpro mide aperturas, clics y dónde tocan los lectores con un mapa de calor en vivo, para que interpretes la interacción con más de una señal y la veas en cuanto sale la campaña.