Un rebote duro (hard bounce) es un correo rechazado de forma permanente porque la dirección del destinatario no es válida: el buzón no existe, el dominio es incorrecto o el servidor ha bloqueado la entrega de forma permanente. A diferencia de un rebote suave, un rebote duro nunca llegará a entregarse, así que la dirección debe eliminarse de tu lista de inmediato.
Rebote duro frente a rebote suave
Un rebote suave es un fallo temporal (un buzón lleno o un servidor que no está disponible por un momento) y puede entregarse al reintentar. Un rebote duro es permanente. Enviar repetidamente a direcciones que rebotan de forma dura indica una higiene de lista descuidada a los proveedores de correo y reduce tu puntuación del remitente.
Por qué importan los rebotes duros
Una tasa alta de rebotes duros perjudica la entregabilidad y puede hacer que te marquen o te incluyan en una lista negra. Mantenerla baja —usando registros confirmados y limpiando tu lista— protege la llegada a la bandeja de entrada. Conoce más sobre los tipos de rebote que importan.
Cómo gestiona Mailpro los rebotes duros
Mailpro detecta los rebotes duros automáticamente y deja de enviar a esas direcciones, para que tus estadísticas se mantengan limpias y tu reputación protegida. Relacionados: tasa de rebote y lista negra de correo.
Mailpro y la gestión de rebotes
Evita que los rebotes arruinen tu entregabilidad
Mailpro detecta y elimina los rebotes duros automáticamente y los muestra en tus estadísticas, para que tu lista se mantenga limpia y tu reputación de remitente alta.