Mejorar su Puntuación de Entregabilidad no es un misterio. Hay tres acciones de gran impacto, por orden de importancia, que marcan la diferencia para casi todos los remitentes.
1. Arregle primero la autenticación
Configure SPF, DKIM y DMARC en cada dominio de envío. El Centro de Entregabilidad le muestra exactamente qué registros faltan o están dañados; normalmente es una solución de 30 minutos que le permite pasar de un estado "Aceptable" a "Saludable".
2. Limpie su lista
Elimine las direcciones con rebotes permanentes (hard-bounce). Intente reactivar o elimine a los suscriptores que no han abierto nada en 6 meses. Deje de enviar correos a direcciones genéricas (info@, contacto@, soporte@); no interactúan y a menudo se convierten en trampas de spam. La higiene de la lista es el factor más controlable en su tasa de rebote.
3. Vigile su tasa de quejas
Su tasa de quejas por spam debería mantenerse por debajo del 0,3%. Por encima de eso, los proveedores de correo electrónico comenzarán a filtrarlo agresivamente. Facilite la baja con un solo clic, envíe a personas que realmente quieran recibir sus correos y deje de usar líneas de asunto urgentes o engañosas (clickbait).
Lo que no ayuda tanto como se piensa
- Reescribir el contenido. La calidad del contenido representa solo el 20% de su Puntuación Global. Pasar horas en las líneas de asunto no le salvará si la autenticación falla.
- Cambiar de plataforma de correo electrónico. Un nuevo ESP no soluciona la reputación del remitente; la reputación de su dominio le sigue.
- Enviar menos. Reducir el volumen perjudica más de lo que ayuda. Los proveedores de correo buscan un comportamiento de envío constante, no el silencio absoluto.
Por dónde empezar ahora mismo
Abra el Centro de Entregabilidad, identifique cuál de los tres pilares es el más débil y solucione ese primero. Nuestra guía de entregabilidad explica cada solución en detalle.
Visita el Centro Inteligente de Entregabilidad para ver tu puntuación y empezar a mejorar tu entregabilidad hoy.