Comprar, alquilar, raspar o vender direcciones de email es una infracción grave de las normas de uso aceptable de Mailpro. También viola los requisitos de consentimiento del RGPD, CAN-SPAM, CASL y la mayoría de leyes nacionales. Tanto compradores como vendedores se exponen a acciones legales y suspensión.
Qué cuenta como lista de terceros
- Listas compradas a brokers, aun como “opt-in”
- Listas alquiladas para un único envío vía plataforma externa
- Datos raspados de LinkedIn, ferias, webs o cualquier fuente pública
- Buscadores que extraen emails de páginas web
- Listas compartidas entre empresas sin nuevo consentimiento
Por qué “opt-in” de un broker no vale para los buzones
Los proveedores (Gmail, Outlook, Yahoo) juzgan el consentimiento por la interacción. Aunque alguien marcó una casilla hace años, si nunca oyó hablar de su marca, le marcará como spam. Cuando se acumulan quejas, su dominio e IP entran en listas negras y hasta sus campañas legítimas acaban en spam.
Vender su propia lista también está prohibido
Aun si su lista es 100% opt-in para usted, ese consentimiento no se transfiere a un tercero. Vender, alquilar o compartir direcciones rompe el principio de limitación de finalidad del RGPD. Mailpro lo prohíbe en sus Términos.
Qué hacer en su lugar
- Construir con doble opt-in — rastro de consentimiento verificable
- Lead magnets para suscriptores motivados
- Re-permiso de listas heredadas
- Lea ¿debería comprar una lista de email? para más contexto
Consecuencias si ignora la regla
Si recibimos una queja y no aporta prueba de consentimiento en 48 horas, la cuenta se cierra preventivamente. Cuotas de suscripción, créditos prepago, recargas, IP dedicada y usuarios adicionales se pierden — sin reembolso.
Construya, no compre
Una lista pequeña propia rinde más que cualquier lista comprada. Empiece con doble opt-in y siga las reglas para evitar el spam.