Chile cuenta con la Ley 21.719, que moderniza por completo su régimen de protección de datos personales y lo acerca al estándar del RGPD europeo. Esta ley, que entra en vigencia en diciembre de 2026 y reforma en profundidad la antigua Ley 19.628, regula el tratamiento de datos personales por parte de empresas y organizaciones chilenas, y tiene implicaciones directas para el email marketing en Chile. Conocer y cumplir esta ley no es solo una obligación legal: es también una decisión estratégica de negocio. Las listas de emails construidas con consentimiento suelen tener mejores tasas de apertura que las listas compradas, generan muchas menos quejas de spam y construyen una relación de confianza duradera con sus suscriptores.

La Ley 21.719: principios fundamentales para el email marketing

La Ley 21.719 establece los principios que deben guiar el tratamiento de datos personales en Chile. Para una empresa que hace email marketing, los más relevantes son: el principio de licitud (los datos personales —incluida la dirección de correo electrónico— deben tratarse con una base legal, que en el email marketing suele ser el consentimiento libre, informado, específico e inequívoco del titular), el principio de finalidad (los datos solo pueden usarse para los fines para los que fueron recopilados), el principio de transparencia e información (el titular debe ser informado de cómo se usan sus datos) y los derechos de supresión y oposición (el titular puede pedir que sus datos se eliminen o dejen de usarse en cualquier momento).

La ley también distingue entre el responsable del tratamiento —la empresa que decide para qué y cómo se tratan los datos— y el encargado del tratamiento, que trata los datos por cuenta del responsable. En el contexto del email marketing, Mailpro actúa como encargado del tratamiento y puede proporcionar acuerdos formales de procesamiento de datos (DPA) a las empresas chilenas que lo requieran.

El consentimiento en el email marketing chileno

La práctica más importante en email marketing conforme a la Ley 21.719 es obtener el consentimiento explícito antes de enviar comunicaciones comerciales. Esto significa que el suscriptor debe realizar una acción afirmativa y voluntaria —marcar una casilla desmarcada por defecto, llenar un formulario de suscripción, etc.— para indicar que desea recibir sus emails.

Las casillas premarcadas difícilmente cumplen con el consentimiento inequívoco que exige la ley, y el consentimiento «supuesto» («como visitó nuestro sitio web, asumimos que quiere recibir nuestro newsletter») tampoco. Además de exponerle a sanciones, producen resultados comerciales inferiores: los suscriptores que no dieron su consentimiento ignoran sus emails, los marcan como spam y degradan su reputación de remitente.

El doble opt-in: la mejor práctica para listas de calidad

El doble opt-in consiste en enviar un email de confirmación al nuevo suscriptor antes de agregarlo a su lista. El usuario debe hacer clic en el enlace de confirmación para completar la suscripción. Este proceso ofrece grandes ventajas: es la prueba más sólida de consentimiento que puede tener frente a una fiscalización de la Agencia de Protección de Datos Personales, elimina las direcciones de email falsas o con errores, mejora la calidad de su lista y reduce los rebotes duros, y aumenta las tasas de apertura porque la lista está más comprometida.

Envíe emails de forma responsable con Mailpro

Obligaciones mínimas en cada email comercial

Conforme al artículo 28 B de la Ley 19.496 sobre Protección de los Derechos de los Consumidores, cada email promocional enviado en Chile debe indicar el asunto sobre el que trata, la identidad del remitente y una dirección válida a la que el destinatario pueda solicitar la suspensión de los envíos. Las mejores prácticas internacionales añaden un enlace de baja funcional que permita cancelar la suscripción con un solo clic. Una vez solicitada la baja, los envíos quedan prohibidos. La Agencia de Protección de Datos Personales, creada por la Ley 21.719, supervisará el cumplimiento de la nueva ley y podrá imponer multas de hasta 20.000 UTM en los casos más graves.

Prácticas que debe evitar

Las prácticas que más dañan la reputación de un remitente chileno y que además pueden generar responsabilidad legal son: la compra o alquiler de listas de emails sin consentimiento, el envío de publicidad a contactos obtenidos de directorios o redes sociales sin su autorización, la falta de enlace de baja, la reutilización de datos para fines distintos a los que se informaron al suscriptor y el envío de emails a personas que ya solicitaron la baja. En Chile, seguir enviando emails a quien pidió la suspensión está expresamente prohibido por el artículo 28 B.

Mailpro y la seguridad de sus datos en Chile

Mailpro aloja sus servidores en Suiza, un país con una legislación de protección de datos considerada de las más estrictas del mundo y reconocida por la Unión Europea como de nivel adecuado. Esto significa que los datos de sus suscriptores se tratan con estándares de seguridad muy elevados. Mailpro actúa como encargado del tratamiento de datos y puede proporcionar acuerdos formales de procesamiento de datos (DPA) a las empresas chilenas que lo requieran por sus relaciones comerciales internacionales o por contratos con clientes corporativos.

Empiece con Mailpro

También leer: Privacidad en email marketing en Chile
Email marketing para PYMEs en Chile
Crear newsletters en Chile
Campañas de email marketing en Chile
Boletín electrónico en Chile
Email Marketing en Chile